[G35] ¿Pastor malo? u ¿Oveja desobediente? (Cox) (10/09)

Conflicto en la Iglesia entre Pastor y los miembros

¿Pastor malo? U ¿Oveja desobediente?

Por David Cox
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Sin duda, la Biblia nos avisa de la presencia de falsos profetas y maestros quienes quieren destruir nuestra fe (Judas 1:4), y lo hacen por medio de un estilo de esclavitud espiritual, control religioso, y por medio de sistemas, doctrinas, y prácticas que nos causan caer en pecado. Pero cuando hay un conflicto en una iglesia es muy difícil de saber cuando debemos pelear por la fe (Judas 1:3), cuando no es algo tan importante entonces debemos sujetarnos al liderazgo aunque nosotros personalmente haríamos las cosas diferentes. Primero, si el asunto es doctrinal, tenemos que ir a la Biblia para ubicarnos en la verdad, y no desobedecer la Biblia. Pero frecuentemente, el conflicto no es de doctrina, sino es de preferencias y asuntos en que no se puede colgar todo sobre un principio bíblico, o si se hace, no es tan claro que el principio se aplique al conflicto presente.

Contraste en buen y mal pastor

En Jn. 10:1-18, Dios nos da el contraste entre Jesús como el buen pastor y un mal pastor. Dios ha designado unos hermanos maduros para  que gobiernen la iglesia de Dios.

La Entrada. Jn 10:1 habla de cómo se llega a tener relación con las ovejas. Hay dos formas, los que entran por la puerta (elegido a ser el pastor), y los que entran por cualquier otra forma. La única organización oficial del rebaño de Dios es una iglesia local. En este punto, el líder oficial de una iglesia local es el obispo (la posición de autoridad), quien es un anciano de veras (y que cumple con los requisitos de líder), y quien pastorea (la acción que hace a un anciano en la posición de obispo). Los únicos líderes legítimos son los que entran de esta forma, calificándose bajo los requisitos bíblicos. Si no hay examinación del individuo, no es legítimo. Muchos quieren mandar a los hermanos, pero no cumplen con las calificaciones espirituales y los requisitos, y no pagan el precio de entrar correctamente (1Tim 3, Tito 1). A estos no debemos aceptar como lideres. Honra a los que cuidan su vida espiritualmente, y se dedican al ministerio.

La Relación. Jn. 10:3-4 nos enseña que el verdadero pastor lleva una buena relación con las ovejas. El buen pastor convive con las ovejas en sus vidas, y tiene simpatía y relación personal (amistad, él les llama por su nombre). La palabra “saca” es de guiarles afuera de algo, y esto debe ser del pecado a la justicia, que es el objeto de toda predicación. El buen pastor les ubica (por predicación) en la voluntad de Dios, especialmente como es expresada en las Sagradas Escrituras, como el punto céntrico de su vida, lo que domina lo que hace, cree, dice, y desea. 1Cor 16:15-16 nos manda sujetarnos a las personas quienes se han dedicado al servicio de los santos, ayudando y trabajando. La relación y dedicación cuenta para identificar al buen pastor.

El Liderazgo. Jn. 10:4 habla del liderazgo y ministerio del buen pastor, él es ejemplar. 1Pedro 5:3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. 1° Juan 2:6  El que dice que permanece en él, debe andar como él anduvo.

El buen pastor no es un vaquero, quien impulsa su encargo desde atrás cruelmente dándoles empujones y latigazos. El buen pastor es ejemplar y sale al frente, demostrando su vida personal como todos deben portarse. Simplemente, podemos preguntar, ¿Es la conducta del pastor como el ejemplo de Cristo? Si la respuesta es sí, entonces probablemente es un buen pastor. Si no lo es, entonces tenemos a un hipócrita (quien va al infierno Mateo 24:51), alguien que pretende de ser el ejemplo de Cristo, pero realmente no lo es.  Mucho cuidado cuando el encargado usa doble norma, uno para él, y otro para los demás. Pero no podemos tachar al pastor nada más por ser duro, porque esto es lo que él debe hacer, (Tito 1:13 repréndelos duramente para que sean sanos en la fe”. 1Tim. 5:20 A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.2Tim. 4:2). Pablo nos reveló el chiste en 2Cor. 13:10, cuando dijo que usó severidad “conforme a la autoridad que el Señor me ha dado para edificación, y no para destrucción.” La severidad que usa el buen pastor es para edificar una vida en la similitud de Cristo, y no para destruir la vida del cristiano bajo su responsabilidad. Pablo vio una autoridad entregada a él por parte de Dios para esto.

1 Corintios 11:1 Sed imitadores de mí, así como yo de Cristo. Pablo demostró como el buen pastor, es ejemplar. Como ministro encargado al cuidado de cristianos, Pablo vivió el ejemplo de Jesucristo. Si tu pastor no es así, no debes pelear en contra de él, sino salir de tal ministerio o iglesia. Estas cosas pasan porque la misma iglesia no examina al pastor en su carácter moral antes de pedirle de ser su pastor.

Marcas del mal Pastor. En Ezequiel 34 vemos las marcas de un mal pastor. Se apacienta a sí mismo y no al rebaño (34:1), saca provecho personal de su oficio (34:2-3), no busca el bienestar del rebaño (34:4), no da ubicación y dirección en las vidas de las ovejas (34:5), no hace prioridad en integrar a cada cristiano a una iglesia local (34:6), no ataca a los enemigos espirituales de las ovejas (34:8). “Todos ellos perros mudos, no pueden ladrar; soñolientos,  echados,  aman el dormir. Y esos perros comilones son insaciables;  y los pastores mismos no saben entender;  todos ellos siguen sus propios caminos,  cada uno busca su propio provecho,  cada uno por su lado.” Isa. 56:10-11

En Jeremías vemos más marcas. Se rebelaron contra Dios, dando un mensaje que no se originó con Dios (2:8), no buscaron el mensaje de Dios (6:3) sino que “se infatuaron” (llegaron a ser consumidores). En fin, la amenaza de Dios está en contra del mal pastor, “¿Quién será aquel pastor que me podrá resistir?” (Jer. 49:19). El buen pastor es un ministro quien se presenta a sí mismo como el ejemplo de Cristo. 2Tes. 3:9  “no porque no tuviésemos derecho, sino por daros nosotros mismos un ejemplo para que nos imitaseis.”

Contraste entre oveja y chivo

La Biblia nos enseña que hay personas adentro de la iglesia que pretenden ser salvos, pero realmente no lo son (Mat. 13:24-29). Muchas veces la falsa doctrina y los conflictos vienen de estos “miembros” quienes estorban el rebaño de Dios. Su carácter es muy distinto, porque estos no se sujetan bajo la autoridad de Dios. La autoridad de las Escrituras no es la resolución de todo en sus vidas. Ellos son una ley para sí mismos. Lo que les parece es siempre lo que es correcto. Sus formas y métodos de trabajar son lo que les dan gusto, como el chiste, la blasfemia, la sedición, y la mentira. No les importa el impacto y consecuencia en los hermanos novatos y más débiles (Lucas 17:1-2). Quien causa a otros caer, es maldito delante de Dios.

Tito 3:2 Que a nadie difamen, que no sean pendencieros, sino amables, mostrando toda mansedumbre para con todos los hombres.
Gálatas 5:15 Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.

En los conflictos en la iglesia, pregúntate ¿Quién está portándose como Cristo? Muchas veces ninguno de los dos lados se portan como Cristo. Pero observa que ni modo el asunto, Dios no bendice a ningún guerrero si no batalla legítimamente, o sea, según los mandamientos, la forma, y normas de Dios (2Ti 2:5 el que lucha como atleta, no es coronado si no lucha legítimamente.). Si no te portas como digno de Cristo, con cortesía y respeto hacia otros, entonces andas en pecado.

Normalmente estos falsos cristianos no respetan la autoridad divina que Dios ha dado al pastor.

Hebreos 13:17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso.

Hay iglesias con falsos profetas como pastores, pero los miembros rebeldes no disciernen esto, sino quieren imponer su voluntad sobre la iglesia,  como si ellos fueran el pastor de la iglesia. Un buen pastor no les deja hacer esto, entonces maquinan sedición y rebelión entre la membresía.  Si las doctrinas son bíblicas, y los líderes son ejemplos de Cristo, entonces uno debe sujetarse a estos líderes aunque no está de acuerdo con cada cosita que hacen. Ellos tendrán de entregar cuentas a Dios por lo que hacen bien o mal, y por su mayordomía.

Colosenses 3:13 soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

El pastor es a quien Dios ha dejado encargado con la iglesia local, para representar a Cristo en este grupo. El grupo debe sujetarse a su juicio y discernimiento, y el pastor debe guiar por su ejemplo, no por empuje. Pero habiendo dicho esto, entendemos que también los pastores hacen equivocaciones, y debemos soportar y perdonarles. Cuando vemos elementos constantemente en el pastor de malos deseos, propósitos, metas, doctrinas, y prácticas que le descalifican del ministerio, la iglesia entera debe expulsar al pastor o retirarse de tal ministerio si están en la minoría. La destitución de un pastor es algo en que no cumple en doctrina o en su vida personal, no porque no está de acuerdo con uno.

El problema principal

El problema principal en la mayoría de los conflictos en las iglesias es que todos no buscan la voluntad de Dios, sino presumen que sus propias ideas son la voluntad de Dios sin tener versículos muy claros que defienda su posición. Luego el factor que complica esto es que pocas personas en estos conflictos realmente son maduras. En lugar de dar la preferencia al otro y ser humilde, todos buscan lo suyo. Rom. 12:10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.

Heb. 12:14 Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor.

Cuando la paz no es una meta en la vida de la persona, entonces nunca se resuelven los conflictos sino que es su vicio, buscando más y más contención. Actualmente quien es espiritual, no es contencioso. 2Tim. 2:24 Porque el siervo del Señor no debe ser contencioso, sino amable para con todos,… 25 que con mansedumbre corrija a los que se oponen, por si quizá Dios les conceda que se arrepientan para conocer la verdad, 26 y escapen del lazo del diablo, en que están cautivos a voluntad de él.

Discerniendo la voluntad de Dios

Satanás quiere destruir la obra de Dios, y  el conflicto, disensión, contención, y argumentos sin fruto espiritual es como Satanás obra para destrucción. No queremos ser parte del problema, sino parte de la solución.

Santiago 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta
Sal. 133:1 ¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es Habitar los hermanos juntos en armonía!

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